Guía experta sobre cómo elegir un buen colchón para un descanso superior
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Si te estás preguntando cómo elegir un buen colchón, la clave está en mirar tres puntos fundamentales: tu postura al dormir, el nivel de firmeza ideal para tu peso y el material que de verdad encaje contigo. Analizar estos factores es como tener un mapa del tesoro para encontrar el soporte perfecto y, de paso, transformar por completo la calidad de tu sueño.
Por qué tu colchón es la inversión más importante en tu salud
Seamos sinceros: buscar un colchón nuevo puede ser un auténtico laberinto. El mercado está inundado de opciones, términos técnicos que suenan a chino y promesas que, muchas veces, solo consiguen liarnos más. Pero esta decisión va mucho más allá de comprar un mueble. Es una inversión directa en tu bienestar, tanto físico como mental.
Un mal colchón no solo significa pasar alguna noche en vela. Sus efectos se arrastran durante todo el día, afectando a tu energía, tu estado de ánimo e incluso a tu productividad. Ese dolor de espalda al levantarte, la rigidez en el cuello o, simplemente, sentirte más cansado que cuando te acostaste... son señales inequívocas de que tu colchón no está haciendo su trabajo.

El impacto real en tu día a día
Invertir en un buen colchón es apostar por tu salud a largo plazo. Un soporte adecuado mantiene la columna alineada, alivia los puntos de presión y permite que tus músculos se relajen y se reparen de verdad durante la noche.
Párate a pensar en cómo te sientes después de dormir profundamente. Te levantas con más vitalidad, la mente despejada y una actitud mucho más positiva para comerte el mundo. Esa es la diferencia que marca un colchón de calidad. De hecho, puedes profundizar sobre la importancia de un colchón de calidad en tu salud mental en nuestro artículo.
Un buen descanso no es un lujo, es una necesidad biológica. Tu colchón es la herramienta principal para conseguirlo, y su efecto se nota en todo, desde tu sistema inmunitario hasta tu capacidad de concentración.
Una guía para simplificar tu elección
El objetivo de esta guía es justo ese: simplificar el proceso para que sea claro y efectivo. En lugar de que te pierdas en un mar de dudas, te vamos a dar una hoja de ruta lógica. Nos centraremos en lo que de verdad importa:
- Tu cuerpo y cómo duermes: Entender tus hábitos de sueño es el punto de partida para saber qué soporte necesitas.
- Firmeza y materiales: Descubrirás qué combinación de firmeza y tecnología es la tuya.
- Compra inteligente: Te daremos las claves para comprar online sin miedo, aprovechando ventajas como las 100 noches de prueba que ofrecemos en Morfeo.
Con esta información en la mano, estarás más que preparado para tomar una decisión informada, asegurándote de que tu próxima compra sea una auténtica inversión en tu calidad de vida.
Descubre qué necesita tu cuerpo para dormir bien
Antes de perderte entre catálogos y comparativas, el primer paso en la misión de cómo elegir un buen colchón es, simple y llanamente, mirarte a ti. Para dar en el clavo, necesitas entender tu cuerpo, tus manías al dormir y tus necesidades. Esta es la base para una decisión que te dará años de buen descanso.
Olvídate de la idea de un colchón universalmente perfecto. No existe. Lo que le funciona de maravilla a tu amigo o a tu cuñado puede ser una pesadilla para ti. Por eso, este análisis previo es tan importante. Vamos a centrarnos en los tres pilares que te definen como durmiente: tu postura, tu complexión y si tienes alguna molestia de espalda con la que lidias a diario.
La postura al dormir dicta el soporte necesario
La posición en la que pasas la mayor parte de la noche es el mapa que nos dice qué zonas de tu cuerpo piden a gritos más apoyo y cuáles necesitan un respiro. Si identificas tu postura principal, tendrás una pista enorme sobre la firmeza y adaptabilidad que te conviene.
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Si duermes de lado: Eres del club de la mayoría. Tu principal objetivo es encontrar un colchón que permita que tus hombros y caderas se hundan lo justo para mantener la columna vertebral como una línea recta. Uno demasiado duro te dejará con dolor en esos puntos de presión, y uno muy blando hará que tu espalda se curve de forma poco natural. La firmeza media suele ser tu mejor aliada.
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Si duermes boca arriba: Aquí el reto es dar soporte a la curva natural de la zona lumbar. Necesitas un colchón que sea firme, pero que a la vez se amolde a tu espalda baja para que no quede un hueco incómodo. Una firmeza media a media-alta suele ser la opción más equilibrada, evitando que la pelvis se hunda más de la cuenta.
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Si duermes boca abajo: Aunque los fisios suelen poner el grito en el cielo con esta postura por la tensión que crea en cuello y espalda, si es la tuya, necesitas un colchón firme. Un soporte robusto evitará que tu zona lumbar se arquee de forma forzada, minimizando el riesgo de levantarte con dolor.
Dolor de espalda y firmeza: la combinación ganadora
El dolor de espalda es, por desgracia, uno de los grandes detonantes para cambiar de colchón. Durante décadas hemos escuchado el mito de que "cuanto más duro, mejor", pero la ciencia del descanso ya lo ha desmentido.
Para la mayoría de personas con dolor de espalda, sobre todo lumbar, un colchón de firmeza media-alta es la solución. Ofrece el soporte necesario para mantener la columna alineada, pero con la adaptabilidad justa para acoger las curvas del cuerpo y aliviar la presión.
Un colchón como una tabla puede incluso agravar el dolor, porque no deja que la espalda se relaje en su postura natural. Y al contrario, uno demasiado blando no tiene el soporte mínimo indispensable, haciendo que la columna se hunda y se desalinee. El equilibrio, sin duda, lo es todo.
Tu peso y complexión también cuentan
El último factor eres tú, tu propio cuerpo. La percepción de la firmeza es totalmente relativa y depende muchísimo de tu peso y tu índice de masa corporal (IMC). Lo que para una persona ligera es un colchón firme, para alguien de mayor peso puede sentirse como una nube demasiado blanda.
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Personas con bajo peso (menos de 75 kg): Por lo general, os vienen mejor colchones con una buena acogida, de firmeza media a media-blanda. Un colchón muy firme no se va a adaptar a vuestro contorno, creando puntos de presión bastante molestos.
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Personas con peso medio (entre 75 y 100 kg): Este grupo tiene más margen de maniobra. Lo normal es que encontréis el punto justo de confort en colchones de firmeza media o media-alta, que dan ese equilibrio perfecto entre soporte y adaptabilidad.
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Personas con peso elevado (más de 100 kg): Aquí se necesita un soporte superior para garantizar que la columna esté bien alineada. Los colchones de firmeza media-alta a alta son los más recomendables, porque evitan el hundimiento excesivo y, además, aguantan mucho mejor el paso del tiempo.
Esta atención al detalle está calando en la sociedad. Se estima que en 2025, el 40% de los hogares españoles priorizarán la compra de productos de descanso, lo que subraya una creciente conciencia sobre su impacto en la salud. Sabiendo que un colchón inadecuado causa el 35% de los dolores matutinos en España, no es de extrañar que la inversión en un buen descanso sea cada vez más relevante para combatir el estrés diario. Puedes leer más sobre estas tendencias de consumo y bienestar en el observatorio Cetelem.
Análisis de materiales: viscoelástica, muelles o híbridos
Ya tienes una idea más clara de lo que te pide el cuerpo. Perfecto. Ahora toca meterse de lleno en el corazón del colchón: el material. Y créeme, esto no es un detalle sin importancia. El material define la sensación que tendrás cada noche, el nivel de soporte y hasta si pasas calor o no. Entender las diferencias entre viscoelástica, muelles ensacados e híbridos es clave para acertar en tu búsqueda de cómo elegir un buen colchón.
No hay un material que sea el "mejor" para todo el mundo. Cada tecnología ofrece una experiencia de descanso completamente diferente. La clave está en encontrar el que encaja contigo, con tu forma de dormir y con si compartes la cama o eres el único rey o reina de tu dominio.
La adaptabilidad envolvente de la viscoelástica
Si alguna vez has oído hablar de un colchón que se amolda a ti como un guante, seguro que era viscoelástico. Esta espuma "con memoria" reacciona al calor y a la presión de tu cuerpo, distribuyendo el peso de manera uniforme. El resultado es que elimina los puntos de presión en zonas críticas como los hombros, las caderas y las rodillas.
Si te encanta esa sensación de acogida, como si el colchón te "abrazara" suavemente, la viscoelástica es una opción fantástica. Es especialmente buena para quienes duermen de lado, porque permite que las articulaciones se hundan lo justo para que la columna vertebral se mantenga recta.
Un punto clave, sobre todo si duermes en pareja, es la independencia de lechos. Con una viscoelástica de alta densidad, si tu pareja parece un concursante de "Fama, ¡a bailar!" por la noche, tú apenas lo notarás. Esto se traduce en un sueño mucho más profundo y sin interrupciones.
Ahora bien, hablemos del elefante en la habitación: el calor. Es un mito que persigue a este material, pero la tecnología ha avanzado muchísimo. Los modelos más modernos, como el Morfeo VisCool, llevan partículas de gel refrigerante que disipan el calor de forma activa, manteniendo una superficie fresca toda la noche.
El soporte reactivo de los muelles ensacados
Los colchones de muelles ensacados son la evolución inteligente de los colchones de muelles de toda la vida. Aquí, cada muelle va metido en su propio saquito de tela, lo que le permite moverse de forma independiente sin afectar a los que tiene al lado.
Esto se traduce en dos ventajas enormes:
- Adiós a los temblores: Igual que pasa con la viscoelástica, el movimiento no se transfiere de un lado a otro de la cama.
- Máxima transpirabilidad: El aire circula libremente entre los muelles. Si eres una persona calurosa o vives en una zona con mucha humedad, esta es, sin duda, tu mejor opción.
Estos colchones ofrecen un soporte más reactivo y firme, con ese "efecto rebote" que muchos prefieren. Si te gusta la sensación de dormir sobre el colchón en lugar de sentir que te hundes en él, los muelles ensacados te van a encantar. Si aún tienes dudas, en nuestro artículo te ayudamos a decidir entre un colchón viscoelástico o de muelles ensacados.
Colchones híbridos: la fusión inteligente
¿Y si no quieres renunciar a nada? Para eso se inventaron los colchones híbridos. Son, literalmente, lo mejor de ambos mundos: un núcleo de muelles ensacados que aporta soporte y frescura, y unas capas superiores de viscoelástica u otras espumas que dan ese confort y adaptabilidad tan necesarios.
Un buen híbrido, como nuestro Hybrid Original de Morfeo, consigue un equilibrio casi perfecto. Tienes el soporte firme y la transpirabilidad de los muelles, pero también el alivio de presión y la sensación acogedora de la viscoelástica. Son increíblemente versátiles y suelen funcionar de maravilla para la mayoría de la gente, sobre todo para parejas con gustos diferentes.
De hecho, esta combinación está marcando la pauta en el mercado. Para 2025, se espera que los híbridos sigan dominando, ya que responden a la perfección a lo que buscamos hoy en día: innovación y soporte ergonómico. Ten en cuenta que casi el 40% de los adultos españoles sufre problemas de espalda, y modelos como el Hybrid Original son una respuesta directa a esa necesidad.
Para que veas más claro de qué estamos hablando, esta imagen resume los tres pilares que debes analizar en tu cuerpo antes de decidirte.

Como ves, tu postura, tu peso y tus puntos de dolor son el mapa que te guiará hacia la viscoelástica, los muelles o un modelo híbrido.
Para ponértelo aún más fácil, hemos preparado esta tabla comparativa.
Comparativa de materiales de colchón
Esta tabla resume las características clave de los principales tipos de colchones para ayudarte a decidir cuál es el mejor para ti.
| Tipo de material | Ideal para... | Principaux avantages | À prendre en compte |
|---|---|---|---|
| Viscoélastique | Personas que duermen de lado y buscan alivio de presión. | Adaptabilidad superior, independencia de lechos y alivio del dolor. | Los modelos básicos pueden retener calor; busca opciones con gel. |
| Ressorts ensachés | Durmientes calurosos y quienes prefieren un soporte reactivo. | Excelente transpirabilidad, soporte firme y buena durabilidad. | Menor adaptabilidad que la viscoelástica; la calidad varía mucho. |
| Hybride | Parejas y durmientes indecisos que quieren equilibrio. | Combina soporte, confort y transpirabilidad. Versátil y equilibrado. | Suelen tener un precio más elevado debido a su construcción compleja. |
Elegir el material correcto es dar un paso de gigante hacia el colchón de tus sueños. Así que pregúntate: ¿qué busco? ¿Un abrazo que alivie la presión o un soporte fresco y reactivo? Tu respuesta te llevará directamente a la tecnología que necesitas.
Monta tu sistema de descanso perfecto
Vale, ya has hecho el trabajo duro: has descifrado los materiales y tienes claro qué firmeza necesitas. Pero la misión de cómo elegir un buen colchón no acaba aquí. Un colchón de primera categoría necesita los compañeros de equipo adecuados para poder brillar de verdad.
Ahora es el momento de construir tu propio "sistema de descanso", un ecosistema donde cada pieza trabaja en sintonía para darte el mejor sueño de tu vida.

Piénsalo como si fueras un chef: el colchón es tu ingrediente estrella, pero el plato no estará completo sin una buena guarnición. Estamos hablando del tamaño correcto, la base que le dará el soporte que merece y esos complementos que elevan la experiencia de mediocre a sublime.
El tamaño sí que importa, y mucho
Elegir las medidas del colchón no es una decisión para tomar a la ligera. Afecta directamente a tu comodidad, sobre todo si compartes la cama. Mide bien tu habitación antes que nada, pero ten en mente estos escenarios del día a día.
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Individual (90 cm x 190/200 cm): La solución ideal para niños, adolescentes o ese cuarto de invitados algo justo de espacio. Ofrece sitio de sobra para un durmiente sin comerse toda la habitación.
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Matrimonial (135/150 cm x 190/200 cm): Es el estándar para parejas en España, pero seamos sinceros. Si tú o tu pareja os movéis mucho por la noche, puede quedarse pequeño. Una medida de 150 cm de ancho es lo mínimo que recomendaríamos para dos adultos.
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Queen y King Size (160/180/200 cm x 200 cm): Si el espacio no es un problema, esta es la verdadera inversión en confort para parejas. Esos centímetros extra marcan una diferencia abismal, garantizando que cada uno tenga su espacio vital sin codazos ni invasiones nocturnas.
Hay una regla de oro muy sencilla: el colchón debería ser, como mínimo, 10 cm más largo que la persona más alta que vaya a dormir en él. Y si duermes en pareja, comprobad que ambos podéis tumbaros boca arriba con las manos tras la nuca sin tocaros los codos. Si no pasáis la prueba, necesitáis más espacio.
La base no es un soporte, es tu mejor aliado
Poner un colchón de alta gama sobre una base vieja o que no le corresponde es como ponerle neumáticos de segunda mano a un coche de Fórmula 1. No tiene sentido. La base es fundamental porque se asegura de que el colchón rinda como fue diseñado, alargando su vida útil y manteniendo sus propiedades intactas.
- Somier de láminas: Ofrece una transpirabilidad excelente, lo que lo hace perfecto para colchones de látex o viscoelásticos, sobre todo en climas cálidos. Además, sus láminas flexibles aportan un puntito extra de elasticidad.
- Base tapizada: Proporciona un soporte firme y totalmente uniforme. Es la pareja ideal para los colchones de muelles ensacados o híbridos, ya que maximiza su estabilidad y evita que se deformen.
- Canapé abatible: Si necesitas almacenamiento extra, esta es la solución más práctica. Combina un soporte firme con una funcionalidad que te cambiará la vida.
La compatibilidad aquí es la clave. Un colchón viscoelástico necesita una base que le deje respirar, mientras que uno de muelles rendirá mejor sobre una superficie plana que le dé estabilidad total.
Los complementos que marcan la diferencia (de verdad)
Ya lo tienes: el colchón perfecto y la base ideal. ¿Misión cumplida? Casi. Ahora toca rematar la faena con esos accesorios que transformarán tu cama en un auténtico santuario del descanso.
- La almohada correcta: Su trabajo es mantener tus cervicales alineadas con el resto de la columna. Si duermes de lado, necesitas una almohada más alta y firme. Si eres de dormir boca arriba, busca una de altura media.
- Ropa de cama transpirable: Apuesta siempre por tejidos naturales como el algodón 100%, como el que encontrarás en la ropa de cama Morfeo. Permiten que la piel respire, ayudan a regular la temperatura y, simplemente, son mucho más agradables al tacto.
- Protectores y toppers: Un buen protector, que sea impermeable pero transpirable, alargará la vida de tu colchón protegiéndolo de accidentes. Y si lo que buscas es un extra de confort, en nuestra guía puedes descubrir qué es un topper de colchón y cómo puede mejorar tu descanso.
Cada uno de estos elementos suma para crear una experiencia de sueño completa. No subestimes su poder, porque son los detalles los que te llevarán de dormir bien a dormir de forma excepcional.
Claves para comprar online sin miedo y sin sorpresas
Comprar un colchón por internet ha pasado de ser un salto de fe a una de las decisiones más inteligentes que puedes tomar, siempre que sepas leer entre líneas. La idea de elegir algo tan personal sin tumbarte antes puede generar respeto, pero las marcas líderes han reinventado el proceso para eliminar el riesgo y, sinceramente, ofrecer una experiencia mucho mejor que la de la tienda tradicional.
Gracias al modelo de venta directa desde fábrica, no solo te ahorras un buen pico, sino que tienes herramientas que te dan un poder de decisión real. Ya no se trata de tumbarte diez minutos en una exposición con un vendedor observándote. Ahora la prueba de fuego ocurre en el único lugar que de verdad importa: tu propia casa.
El periodo de prueba: la única garantía que de verdad cuenta
La verdadera prueba para un colchón no es cómo se siente en una tienda, sino cómo responde a tus noches de verdad, a tus movimientos y a cómo tu cuerpo se va haciendo a él con el paso de las semanas. Aquí es donde el concepto de las noches de prueba lo cambia todo.
Marcas como Morfeo te dan 100 noches para probar el colchón en tu dormitorio. Y no, no es un truco de marketing; es la máxima prueba de que la empresa confía ciegamente en lo que vende. Durante ese tiempo, tu cuerpo pasa por una fase de adaptación clave para saber si ese colchón es "el elegido".
Si después de unas semanas no estás del todo convencido, lo devuelves. Así de fácil. Las marcas de confianza te lo recogen en casa sin coste alguno, eliminando cualquier riesgo de tu parte.
Este sistema es infinitamente más fiable que cualquier prueba que puedas hacer en una tienda. Te permite valorar el colchón en tus condiciones reales: con tu almohada, a la temperatura de tu cuarto y sin nadie que te meta prisa. Es la forma más honesta de saber si has acertado.
La garantía de 10 años: qué es lo que de verdad debe cubrir
Una garantía de 10 años suena genial y es un estándar de calidad en el sector, pero ojo, no todas son iguales. Es fundamental que entiendas qué cubre exactamente para no llevarte un chasco. Una buena garantía no es solo un papel, es el compromiso del fabricante con la durabilidad de sus materiales.
Una garantía sólida debería cubrir, como mínimo:
- Defectos de fábrica: Costuras que se sueltan, cremalleras que fallan... lo básico.
- Hundimientos visibles: Un colchón de calidad no debería hundirse más de 2-3 cm. Si pasa de ahí, la garantía debería activarse para repararlo o cambiarlo.
- Pérdida de altura anormal: Es normal que un colchón ceda un poquito con el uso, pero si pierde altura de forma notable, es un defecto claro.
Antes de darle al botón de comprar, échale un vistazo a las condiciones de la garantía. Fíjate bien en si cubre los gastos de transporte si tienes que usarla. Las empresas transparentes asumen esos costes, y eso dice mucho de ellas.
Certificados de calidad que protegen tu salud y la de los tuyos
Más allá de la comodidad, es vital que el colchón que metes en casa sea seguro. Los certificados son la prueba de que el producto ha pasado controles serios y no contiene sustancias que puedan ser perjudiciales.
El certificado más reconocido en todo el mundo es el OEKO-TEX® Standard 100. Si un colchón lo tiene, significa que cada uno de sus componentes (desde la espuma hasta el hilo de las costuras) ha sido analizado y está libre de químicos nocivos. Es tu tranquilidad de que duermes sobre un producto seguro.
El interés por un buen descanso no para de crecer. De hecho, se espera que el mercado de colchones en España alcance los 860,77 millones de dólares en 2025, con un 40% de los hogares pensando en invertir en su descanso. Marcas como Colchón Morfeo están a la altura de esta demanda con propuestas como las 100 noches de prueba y los 10 años de garantía, conectando con un comprador que busca transparencia y la comodidad de la logística directa.
Checklist de preguntas antes del clic final
Para que tu compra sea redonda, hay que tener claros todos los detalles. Por ejemplo, es crucial entender los costos de envío de paqueterías como Estafeta para que no haya sorpresas. Antes de pagar, hazte estas últimas preguntas:
- ¿La devolución es 100% gratis? Asegúrate de que no haya costes ocultos, como gastos de gestión o de recogida.
- ¿Qué mantenimiento necesita? Pregunta si hay que girarlo o voltearlo y cada cuánto tiempo.
- Si financias, ¿están las condiciones claras? Revisa bien los intereses y los plazos si decides pagar poco a poco.
- ¿El envío incluye la subida al piso? Esto es clave, sobre todo si vives en un piso sin ascensor.
Tener respuesta a estas preguntas te dará la tranquilidad que necesitas para hacer una compra online segura, bien informada y, lo más importante, sin sorpresas desagradables.
Las dudas de última hora al buscar colchón
Llegados a este punto, es normal que tengas algunas preguntas concretas rondándote la cabeza. Son esas dudas finales que pueden marcar la diferencia entre una compra de la que te alegres cada mañana y una de la que te arrepientas al poco tiempo.
Para ponértelo fácil, hemos reunido aquí las preguntas más habituales. Tómatelo como una chuleta final, un repaso rápido para asegurarte de que lo tienes todo bien atado antes de invertir en tu descanso.
¿Cada cuánto tiempo debería cambiar de colchón?
La recomendación general suele ser cambiarlo cada 8 o 10 años. Sin embargo, la señal más fiable no te la va a dar el calendario, sino tu propio cuerpo y lo que ves en tu cama. Las pistas son bastante claras.
Si de repente te levantas con más frecuencia de la cuenta con dolor de espalda o rigidez en el cuello, ahí tienes una bandera roja enorme. Lo mismo pasa si ves que el colchón tiene hundimientos que ya no recuperan su forma, bultos raros o, simplemente, si sientes que ya no descansas tan profundo como antes.
Un colchón de calidad con una garantía amplia, como los 10 años que ofrecemos en Morfeo, ya te está dando una pista muy clara sobre su vida útil esperada. Es la forma que tiene el fabricante de comprometerse con la durabilidad de sus materiales.
Para el dolor de espalda, ¿colchón duro o blando?
Ni lo uno ni lo otro. El viejo mito de que un colchón "cuanto más duro, mejor" está totalmente superado. De hecho, seguir ese consejo a ciegas puede ser contraproducente. La clave para la mayoría de personas con dolor de espalda, sobre todo lumbar, es una firmeza media-alta.
Lo que necesitas es un soporte que mantenga tu columna vertebral alineada, pero que a la vez tenga una capa de confort que se amolde a las curvas naturales de tu cuerpo y alivie los puntos de presión. Un colchón excesivamente duro es un problema: no deja que tus hombros y caderas se hundan lo justo y acaba creando tensión. Y uno demasiado blando es igual de malo: hará que tu zona lumbar se hunda, desalineando la columna.
Por eso, los colchones híbridos o los viscoelásticos de buena densidad suelen ser los que mejor dan con ese equilibrio perfecto.
¿Qué es eso de la independencia de lechos y por qué debería importarme?
La independencia de lechos es, sencillamente, la capacidad que tiene el colchón para absorber el movimiento y evitar que se transmita de un lado a otro. Si duermes en pareja, esto no es un lujo, es una necesidad básica para no acabar despertándoos mutuamente toda la noche.
Piénsalo: tu pareja se mueve, se da la vuelta o se levanta antes que tú. Con una buena independencia de lechos, tú apenas notarás sus movimientos y podrás seguir durmiendo a pierna suelta.
- ¿Qué materiales lo consiguen? Los colchones de muelles ensacados y los de espuma viscoelástica de alta densidad son los reyes en este aspecto. Los modelos de Morfeo, por ejemplo, están específicamente diseñados para maximizar esta característica.
¿Vale cualquier colchón para una cama articulada?
No, y este es un error bastante común. No puedes poner cualquier colchón en una base articulada y esperar que funcione. Forzar un modelo no compatible puede dañar tanto el colchón como la propia cama.
Los colchones de muelles de toda la vida (los de hilo continuo o Bonell) no están hechos para doblarse. Sin embargo, la gran mayoría de colchones de viscoelástica, látex o los híbridos más modernos están perfectamente preparados para funcionar con este tipo de bases.
La clave está en revisar siempre las especificaciones del fabricante. Ahí te dirán claramente si el modelo es compatible. No des este paso por sentado, porque te ahorrará un buen disgusto y dinero.
Con estas respuestas, ya estás mucho más cerca de tomar la decisión correcta. En Colchón Morfeo hemos diseñado cada colchón pensando precisamente en encontrar ese equilibrio perfecto entre soporte, confort y durabilidad. Descubre la diferencia de dormir en un colchón hecho para tu bienestar en https://www.morfeo.com.