Descubre el mejor colchon para la espalda y duerme sin dolor

Descubre el mejor colchon para la espalda y duerme sin dolor

Claro, aquí tienes la sección reescrita con un tono humano y natural, siguiendo el estilo de los ejemplos proporcionados.


Entonces, ¿cuál es el mejor colchón para la espalda? La respuesta corta es uno que logre ese punto dulce entre soporte y comodidad, normalmente de firmeza media-alta. Un buen colchón debe mantener tu columna vertebral alineada durante toda la noche, sin que se hunda ni se fuerce. Esa es la clave para aliviar el dolor existente y, sobre todo, para prevenirlo.

Cómo un buen colchón puede transformar tu dolor de espalda

El dolor de espalda es una historia que, por desgracia, muchos conocen de primera mano. Esa molestia constante que te acompaña desde que te levantas hasta que intentas volver a dormir. Pero la clave para cambiar el final de esa historia podría estar justo debajo de ti cada noche, en esa superficie sobre la que pasas un tercio de tu vida.

Por eso, elegir el colchón adecuado no es un gasto, sino una inversión directa en tu bienestar.

Piénsalo de esta manera: tu colchón es como los cimientos de una casa. Si están hundidos o son inestables, toda la estructura sufre. Aparecen grietas, las puertas no cierran bien... Lo mismo pasa con tu espalda. Si el soporte falla, tu columna vertebral —el pilar de tu cuerpo— se desalinea noche tras noche.

Una persona joven acostada boca abajo en un colchón blanco, con un texto que dice "ADIOS DOLOR de espalda".

La conexión directa entre tu colchón y tu salud

Un colchón viejo o de mala calidad no solo agrava los problemas que ya tienes, sino que puede crear otros nuevos. Cuando un colchón se hunde, obliga a tus músculos a trabajar el doble durante la noche para intentar mantener la postura correcta. El resultado es esa rigidez matutina y el dolor lumbar crónico que tan bien conoces.

Este círculo vicioso de mal descanso y dolor diurno puede afectar seriamente a tu calidad de vida. Por eso, con esta guía, queremos darte las herramientas para que tomes una decisión informada. Vamos a desmitificar todo el proceso y a enseñarte cómo encontrar el mejor colchón para tu espalda, basándonos en la ciencia del descanso.

No es una opinión, es un hecho respaldado por expertos. Un estudio reciente reveló que el 95% de los cirujanos ortopédicos considera que el colchón juega un papel fundamental en el manejo del dolor lumbar. Esto nos confirma que tu elección es una herramienta terapéutica activa.

En España, donde cada vez somos más conscientes de la importancia de la salud postural, es el momento perfecto para entender qué hace que un descanso sea realmente reparador. A lo largo de esta guía, vamos a explorar juntos:

  • Ergonomía y alineación: Por qué ese equilibrio entre firmeza y adaptabilidad es tan importante.
  • Los materiales y su impacto: Cómo la viscoelástica, los muelles ensacados o los híbridos responden a lo que tu espalda necesita.
  • Tu postura al dormir: Cómo influye en el tipo de colchón que deberías elegir.
  • Las señales de alerta: Cuándo ha llegado el momento de decirle adiós a tu colchón actual.

Acompáñanos en este recorrido. Vas a descubrir cómo una elección inteligente puede marcar la diferencia entre despertarte con dolor y levantarte renovado, con la energía a tope.

La ciencia detrás de un descanso reparador: la ergonomía

Piensa en tu columna vertebral. Para que funcione correctamente y sin "chirridos", cada una de sus partes debe estar perfectamente alineada, ¿verdad? Pues esa es, en pocas palabras, la meta de la ergonomía aplicada al descanso. Es la ciencia que busca optimizar tu bienestar mientras duermes, asegurando que tu cuerpo mantenga su postura más natural durante toda la noche.

Cuando hablamos de encontrar el mejor colchón para la espalda, nos referimos a un producto diseñado con estos principios en mente. Un colchón ergonómico no te obliga a adaptarte a él; es él quien se adapta a ti. Y aunque solemos asociar esta ciencia al trabajo, entender los principios de ergonomía aplicados al bienestar es clave para diseñar cualquier espacio que cuide de nuestra salud.

Una persona duerme boca abajo sobre un colchón blanco, mostrando una alineación corporal perfecta.

El delicado equilibrio entre firmeza y adaptabilidad

Durante años, hemos escuchado el mito de que "un colchón, cuanto más duro, mejor". Esta idea no solo está anticuada, sino que es directamente perjudicial. Dormir en un colchón excesivamente firme es casi como hacerlo en el suelo: genera puntos de presión muy dolorosos en las zonas que más pesan, como los hombros y las caderas, y deja la zona lumbar sin apoyo, creando un arco forzado y poco natural.

Pero ojo, porque el extremo opuesto es igual de malo. Un colchón demasiado blando hace que te hundas, forzando la columna a adoptar una postura parecida a la de una hamaca. El resultado es una tensión constante en los músculos de la espalda, que se pasan toda la noche intentando compensar esa falta de soporte.

La clave no está ni en la dureza extrema ni en la suavidad excesiva, sino en un concepto mucho más inteligente: el soporte adaptativo. Un colchón ideal debe ser lo bastante firme para sostener la columna, pero también lo suficientemente flexible para acoger las curvas naturales de tu cuerpo.

Los puntos de presión y el soporte lumbar: las dos caras de la misma moneda

Seamos sinceros: tu cuerpo no es una tabla recta. Tiene curvas, contornos y zonas que necesitan un trato diferente. Las áreas que ejercen más peso sobre el colchón son, principalmente, dos:

  • Hombros: Si duermes de lado, esta zona necesita un material que le permita hundirse lo justo para mantener el cuello y la columna alineados.
  • Caderas y pelvis: Es la parte más pesada del cuerpo y requiere un soporte firme para evitar que se hunda y desalinee la espalda baja.

Un buen colchón sabe gestionar estos puntos de presión de forma inteligente. Ofrece alivio donde lo necesitas (como en los hombros) y un soporte robusto donde es crucial (zona lumbar y caderas). Este "soporte adaptativo" es lo que fisioterapeutas y expertos en descanso consideran el estándar de oro.

Cuando un colchón logra este equilibrio, tu columna puede por fin descansar en su posición neutra. Esto permite que los músculos se relajen de verdad y se recuperen del estrés diario. Entender esto es fundamental para comprender por qué ciertos materiales y diseños, como los colchones híbridos que combinan espumas adaptables con núcleos de soporte, son tan eficaces para aliviar y prevenir el dolor de espalda.

Comparando materiales para el soporte de tu espalda

El material de tu colchón es como el ADN de tu descanso. Es lo que define cómo lo sentirás, cómo reaccionará a tu cuerpo y, lo más importante, cómo cuidará de tu espalda noche tras noche. Elegir bien puede ser la diferencia entre despertarte con energía o con esa rigidez matutina que, quizás, ya conoces demasiado bien.

Cada opción en el mercado ofrece una experiencia totalmente distinta. Olvídate de buscar un material "perfecto" para todo el mundo; la clave está en encontrar el que es perfecto para ti. Vamos a desgranar las opciones más comunes para que puedas decidir cuál encaja mejor con lo que necesitas y encuentres, de una vez por todas, el mejor colchón para tu espalda.

Muelles ensacados: un soporte robusto e independiente

Los colchones de muelles ensacados son la evolución inteligente de los colchones de muelles de toda la vida. En lugar de estar todos conectados entre sí, cada muelle se mete en su propio "saquito" de tela. Y esa independencia es, precisamente, su superpoder.

Este diseño permite que cada muelle reaccione por su cuenta a la presión. ¿El resultado? Un soporte que se adapta punto por punto a la forma de tu cuerpo, despidiéndose del temido "efecto hamaca" de los sistemas antiguos. Además, es la tecnología estrella para la independencia de lechos, absorbiendo el movimiento para que no te enteres si tu pareja se da la vuelta.

  • A favor: Ofrecen una firmeza sólida, una transpirabilidad excelente y apenas transmiten el movimiento.
  • En contra: Pueden no tener el mismo nivel de alivio de presión que las espumas, por lo que a menudo se usan en colchones híbridos para dar lo mejor de ambos mundos.

Viscoelástica: el abrazo que alivia la presión

La espuma viscoelástica, que nació nada menos que en un proyecto de la NASA, es famosa por esa capacidad única de "abrazar" el cuerpo. Reacciona al calor y al peso, moldeándose como un guante a tus contornos. Esto crea una sensación casi de ingravidez que alivia la presión como ningún otro material.

Para quienes sufren dolor en puntos concretos, como los hombros o las caderas, esta adaptabilidad es un cambio radical. Distribuye el peso de manera uniforme, permitiendo que los músculos se relajen de verdad. Si quieres saber más, aquí te contamos en detalle qué es un colchón viscoelástico y toda la tecnología que esconde.

La viscoelástica es uno de los materiales más recomendados por fisioterapeutas para personas con dolor crónico. ¿La razón? Minimiza la tensión en las articulaciones y ayuda a mantener la columna bien alineada, sobre todo si duermes de lado.

Látex: respuesta elástica y durabilidad a prueba de todo

El látex es un material que ofrece una sensación muy particular. A diferencia de la viscoelástica que te "abraza", el látex te da una respuesta más elástica, como si flotaras sobre el colchón. Además, es increíblemente duradero y resistente a deformarse con el tiempo.

El látex natural también es hipoalergénico y muy transpirable, una opción fantástica para personas calurosas o con alergias. Su soporte es firme pero se adapta bien, aunque la sensación es muy diferente a la de la viscoelástica.

La solución definitiva: los colchones híbridos

¿Y si no tuvieras que elegir? Los colchones híbridos son la respuesta de la ingeniería moderna del descanso. Son el resultado de combinar lo mejor de varios mundos: un núcleo de muelles ensacados que aporta un soporte robusto y transpirable, con capas superiores de confort de viscoelástica, látex o una mezcla de ambas.

Esta combinación busca el equilibrio perfecto. Tienes el soporte profundo y la independencia de lechos de los muelles, junto con el alivio de presión y la adaptabilidad milimétrica de las espumas. Hoy en día, son la opción más versátil y una de las más recomendadas para quienes buscan una solución completa para el dolor de espalda sin renunciar a nada.


Para que lo veas todo más claro, hemos preparado una tabla resumen que te ayudará a comparar de un vistazo.

Comparativa de materiales de colchón para el dolor de espalda

Esta tabla resume cómo cada tipo de material responde a las necesidades clave de una espalda sana, facilitando la elección.

Material Festigkeitsgrad Alivio de Presión Soporte Lumbar Ideal para...
Muelles ensacados Media-Alta a Alta Moderado Ausgezeichnet Personas que buscan soporte tradicional, transpirabilidad y duermen en pareja.
Viskoelastisch Baja a Media-Alta Ausgezeichnet Muy bueno Personas con dolores articulares, que duermen de lado y buscan máxima adaptabilidad.
Latex Media a Alta Bueno Muy bueno Personas calurosas, con alergias o que prefieren una sensación de "flotación".
Hybrid Media a Alta Ausgezeichnet Ausgezeichnet Quienes buscan el equilibrio perfecto entre soporte, alivio de presión y transpirabilidad.

Como ves, la elección depende mucho de tus sensaciones personales y necesidades específicas. Un híbrido suele ser la apuesta más segura, pero si tienes claro que buscas un "abrazo" o una firmeza más tradicional, la viscoelástica o los muelles puros pueden ser tu mejor aliado.

El colchón ideal según cómo duermes

Ya hemos visto los materiales y cómo se comporta cada uno, pero ahora falta la pieza más importante del puzle: tú. La postura en la que pasas la mayor parte de la noche es, sin duda, el factor más decisivo para elegir el mejor colchón para la espalda. Y no es una cuestión de gustos, sino de física pura.

Cada postura crea diferentes puntos de presión y exige un tipo de soporte distinto. Lo que para alguien que duerme de lado es un sueño reparador, para quien duerme boca arriba puede ser una auténtica pesadilla. Por eso, vamos a desgranar cada posición para que sepas exactamente qué necesitas.

Si duermes boca arriba (decúbito supino)

Dormir boca arriba es una de las posturas que más recomiendan los fisioterapeutas para mantener la espalda sana, pero solo si el colchón cumple su parte del trato. Tu principal objetivo es claro: mantener la curva natural de la zona lumbar, esa ligera "S" que dibuja tu columna.

Para lograrlo, necesitas un colchón de firmeza media-alta.

  • ¿Por qué? Si es demasiado blando, la pelvis se hundirá más que los hombros. Este desequilibrio aplana la curva lumbar y genera una tensión innecesaria.
  • ¿Y si es demasiado duro? Ocurre lo contrario. Un colchón excesivamente firme dejará un hueco incómodo debajo de tu espalda baja, dejándola sin apoyo y obligando a tus músculos a trabajar toda la noche para mantener la postura.

La clave está en encontrar un punto medio: un colchón con un soporte sólido, pero con una capa de confort que se amolde ligeramente a tu contorno. Debe rellenar ese espacio lumbar sin dejar que te hundas. Los colchones híbridos suelen ser una opción fantástica en estos casos.

Si duermes de lado (decúbito lateral)

Esta es la postura más habitual, la que adopta más del 70% de los adultos. Si estás en este grupo, tu mayor reto es mantener la columna vertebral perfectamente recta, como si trazaras una línea horizontal desde el cuello hasta la pelvis.

Para conseguirlo, necesitas un colchón que destaque por su adaptabilidad y su capacidad para aliviar la presión.

Un colchón de firmeza media es tu mejor aliado. Debe ser lo bastante suave como para que tus hombros y caderas —las partes más anchas y pesadas del cuerpo— se hundan lo justo. Si el colchón es muy firme, estas zonas chocarán contra la superficie, desalineando tu columna hacia arriba y provocando dolor casi con total seguridad.

La viscoelástica y las capas de confort de los colchones híbridos son perfectas para quienes duermen de lado, ya que se moldean a las curvas del cuerpo y distribuyen el peso de manera uniforme, evitando esos puntos de presión tan molestos.

Si duermes boca abajo (decúbito prono)

Aquí los expertos coinciden: es la postura menos recomendable para la espalda y el cuello. Al dormir boca abajo, la curva natural de la columna se invierte y la zona lumbar se ve forzada a una posición de hiperextensión muy perjudicial.

Si, a pesar de las advertencias, esta es tu postura, elegir el colchón adecuado es absolutamente crucial para minimizar los daños. Necesitas un colchón firme.

El mayor peligro en esta posición es que la pelvis se hunda en el colchón, creando un arco exagerado y una tensión insostenible en la espalda baja. Un colchón firme evita este hundimiento y mantiene la columna lo más neutra posible. Si quieres profundizar, puedes leer más sobre cuál es la mejor posición para dormir y por qué los especialistas desaconsejan tanto esta postura.

Este sencillo diagrama te puede ayudar a decidir qué tipo de sensación se adapta mejor a ti si sufres dolor de espalda.

Diagrama de decisión simple para elegir material de colchón basado en dolor de espalda y preferencia de soporte.

Como ves en la imagen, la elección entre una sensación de "abrazo" (típica de la viscoelástica) o de "soporte" (más propia de los muelles) depende de tus preferencias personales, pero ambos caminos son válidos para encontrar alivio.

Pasos prácticos para elegir tu colchón sin errores

Comprar el mejor colchón para la espalda es una decisión de peso, y créeme, con la información correcta puedes hacerlo con total confianza. No se trata solo de elegir un material o una firmeza al azar; la clave está en entender el proceso para asegurarte de que tu inversión se traduce en un descanso real y duradero.

Vamos a darte las claves para que no te equivoques, desde cómo exprimir al máximo los periodos de prueba hasta identificar el momento exacto en que debes decirle adiós a tu viejo compañero de descanso.

Tu mejor herramienta: el periodo de prueba de 100 noches

Seamos sinceros: probar un colchón durante cinco minutos en una tienda, con la ropa de calle y la mirada atenta de un vendedor, es la receta perfecta para equivocarse. Tu cuerpo necesita tiempo, noches de verdad, en tu propio dormitorio y en tus condiciones habituales para saber si ese colchón es el indicado. Aquí es donde el periodo de prueba se convierte en tu mejor aliado.

Las 100 noches de prueba sin compromiso se han convertido en un estándar de calidad, sobre todo en el mundo online. Marcas como Morfeo te permiten dormir en tu nuevo colchón durante más de tres meses, dándote la tranquilidad absoluta de que si no es la solución perfecta para tu espalda, puedes devolverlo sin dramas ni complicaciones.

Un colchón es una relación a largo plazo. Las 100 noches de prueba son la mejor forma de asegurar que esa relación empieza con buen pie, garantizando que tu elección se adapta de verdad a tus noches.

Este modelo de compra ha ganado una popularidad tremenda, y no es para menos. El auge del e-commerce es clave en un mercado que en España se prevé que alcance los 1.631,02 millones de dólares para 2035. De hecho, se espera que el 40% de las ventas online en 2025 vengan de plataformas que, como Morfeo, garantizan estas pruebas sin riesgo y devoluciones gratuitas.

El necesario periodo de adaptación

¿Sabías que tu cuerpo puede tardar hasta 30 días en acostumbrarse a un colchón nuevo? Piénsalo: si llevas años durmiendo en una superficie hundida o poco adecuada, tu espalda se ha "malacostumbrado" a una postura incorrecta. Al pasarte a un colchón con el soporte adecuado, tus músculos y tu columna vertebral necesitan un tiempo para reajustarse a la alineación correcta.

Durante este periodo es normal que puedas sentir alguna molestia inicial. No te asustes, es una buena señal. Significa que tu cuerpo está corrigiendo viejos vicios posturales. Por eso es tan importante tener un periodo de prueba que cubra, como mínimo, este tiempo de adaptación.

Señales de que tu viejo colchón te está pasando factura

A veces, el enemigo de tu descanso está justo debajo de ti. Ignorar las señales de que tu colchón ha llegado al final de su vida útil solo va a agravar tus problemas de espalda. Presta mucha atención a estos avisos:

  • Hundimientos visibles: Si ves un "valle" donde duermes o zonas donde el material ya no recupera su forma, ha perdido por completo su capacidad de soporte.
  • Ruidos y crujidos: Esos muelles que protestan con cada movimiento son una bandera roja que indica un desgaste interno grave.
  • Te levantas peor de lo que te acuestas: Si te despiertas con rigidez, dolorido o más cansado que al meterte en la cama, tu colchón es el principal sospechoso.
  • Sientes hasta el más mínimo movimiento de tu pareja: Una transferencia de movimiento excesiva significa que el núcleo del colchón ya no aísla los impactos como debería.

Saber interpretar la garantía también es clave, ya que refleja la confianza que el fabricante tiene en sus propios materiales. Una garantía de 10 años, como la que ofrece Morfeo, es un indicador claro de calidad y una apuesta segura. Y si quieres afinar aún más tu decisión, te recomendamos echar un ojo a nuestra guía sobre cómo elegir la firmeza del colchón para no dejar ningún cabo suelto.

Qué colchón Morfeo necesita tu espalda

Ahora que hemos desgranado la ciencia que hay detrás de un buen descanso, es hora de llevar la teoría a la práctica. Entender de ergonomía y soporte está muy bien, pero, ¿cómo se traduce todo eso en el colchón perfecto para tu espalda? En Morfeo no nos limitamos a fabricar productos; diseñamos sistemas de descanso completos pensados para distintas personas y sus dolores concretos.

Cada uno de nuestros modelos es la respuesta a un perfil de durmiente. Aquí te los presentamos para que encuentres el mejor colchón para la espalda según lo que tu cuerpo te pide a gritos, conectando cada detalle con esos principios de alineación y alivio de presión que ya dominas.

Hybrid Original: el equilibrio perfecto para la mayoría

El colchón Hybrid Original es nuestro modelo más versátil, un auténtico todoterreno del confort. Lo diseñamos pensando en quienes buscan ese punto exacto entre un soporte que da seguridad y una adaptabilidad que te acoge sin sentir que te hundes. Es la opción ideal si no lo tienes claro o si duermes en pareja y cada uno tiene sus propias manías.

Su núcleo de muelles ensacados garantiza una base sólida que mantiene tu columna vertebral recta como una flecha. Mientras tanto, su capa de viscoelástica se ocupa de mimar los puntos de presión en hombros y caderas. Esto lo convierte en una apuesta segura para los que duermen boca arriba o de lado.

Altus: máxima firmeza con un abrazo adaptable

Para los que necesitan o, simplemente, prefieren un soporte superior, el modelo Altus es la solución definitiva. Está concebido para ofrecer una firmeza elevada, así que es perfecto para personas de complexión grande o para quienes duermen boca abajo. ¿Por qué? Porque evita ese hundimiento de la pelvis que destroza la zona lumbar.

Pero ojo, firmeza no es sinónimo de dureza. El Altus integra capas de confort que se amoldan a tus curvas, dándote el soporte que necesitas sin crear esos puntos de presión que te hacen dar vueltas. Es la prueba de que un colchón puede ser firme y, a la vez, cuidar de tu cuerpo.

Elegir un colchón no es comprar un objeto, es invertir en tu descanso. Un cliente nos lo dijo así: "Desde que tenemos el Altus, mi marido y yo nos levantamos sin esa rigidez matutina. Es firme, pero te sientes cómodo. Sientes que la espalda por fin descansa de verdad".

Nature: ergonomía y materiales que cuidan del planeta

El modelo Nature es para los que lo quieren todo: un descanso que respete su espalda y un compromiso con el medio ambiente. Combina materiales naturales y sostenibles, como el látex natural, con una estructura pensada para un soporte avanzado y una transpirabilidad que se nota desde la primera noche.

El látex tiene esa respuesta elástica que te ayuda a moverte sin esfuerzo mientras duermes, manteniendo siempre un apoyo progresivo y constante. Es la elección perfecta si buscas una sensación de flotabilidad, un extra de frescor en la cama y, además, quieres un producto que respete el planeta tanto como a tu espalda.

Resolvemos tus dudas sobre colchones y dolor de espalda

Llegados a este punto, es normal que todavía tengas algunas preguntas dando vueltas. Elegir el mejor colchón para tu espalda es una decisión importante, y queremos que tengas la confianza de que estás acertando.

Por eso, hemos reunido las dudas más frecuentes que nos plantean nuestros clientes para darles una respuesta clara, directa y sin rodeos. Aquí vas a encontrar la solución a esas pequeñas inquietudes que marcan la diferencia entre una buena compra y una compra excelente.

¿Qué es mejor, un colchón duro o uno blando para el dolor de espalda?

Ni lo uno, ni lo otro. El viejo mito de que un colchón "cuanto más duro, mejor" ha hecho mucho daño a la salud de muchas espaldas y está totalmente desfasado. Hoy, tanto la evidencia científica como los fisioterapeutas coinciden: la clave está en una firmeza media-alta.

Piénsalo así: un colchón demasiado duro es como dormir en el suelo. Genera puntos de presión muy dolorosos en hombros y caderas, y deja la zona lumbar completamente al aire, sin ningún apoyo. Por el contrario, uno excesivamente blando hace que tu cuerpo se hunda como en una hamaca, forzando una curvatura antinatural en la columna y generando una tensión muscular constante.

El objetivo no es la rigidez, sino el soporte inteligente. Necesitas un colchón que sea lo bastante firme para mantener tu columna vertebral alineada, pero a la vez lo suficientemente adaptable para acoger las curvas naturales de tu cuerpo y liberar la presión acumulada.

¿Cuánto tiempo tarda mi cuerpo en acostumbrarse a un colchón nuevo?

Esta es una de las dudas más importantes y que más preocupan, y es totalmente lógico. Por lo general, tu cuerpo necesitará entre 21 y 30 días para adaptarse por completo a la nueva superficie de descanso. Este proceso es normal y se conoce como el "periodo de adaptación".

Imagina que llevas años durmiendo en un colchón viejo y hundido. Tus músculos y tu columna se han acostumbrado, mal que bien, a esa postura incorrecta. Al pasar a un soporte adecuado, tu cuerpo inicia un proceso de "recalibración" para volver a su alineación natural. Durante esos primeros días, es posible que notes alguna molestia o sensación extraña, pero lejos de ser algo malo, es la señal de que la corrección está funcionando.

Por este motivo, los periodos de prueba como las 100 noches que ofrecemos en Morfeo son tan importantes. Te dan tiempo de sobra no solo para superar esta fase de adaptación, sino para asegurarte de que, a largo plazo, ese colchón es de verdad el que tu espalda necesita.

¿De verdad necesito una almohada especial para el dolor de espalda?

Rotundamente sí. La almohada no es un simple accesorio; es la continuación de tu colchón y su papel es igual de crucial. Es la responsable de mantener alineada la parte más delicada de tu columna: las cervicales. Una mala almohada puede tirar por la borda todos los beneficios del mejor colchón del mundo.

La elección de la almohada perfecta depende directamente de cómo duermes:

  • Si duermes boca arriba: Necesitas una almohada de altura media-baja. Su misión es rellenar la curva natural de tu cuello sin empujar la cabeza hacia delante.
  • Si duermes de lado: Debes buscar una almohada más alta y firme. Tiene que ocupar todo el espacio que queda entre tu oreja y el hombro para que el cuello se mantenga perfectamente recto.

Ignorar la importancia de la almohada es uno de los errores más comunes y uno de los que más fácilmente sabotean el objetivo de despertarse sin dolor.

¿La base o el somier influyen en cómo funciona el colchón?

Influyen de una manera decisiva. Tu colchón es solo una parte de un sistema de descanso. Una base inadecuada, como un somier viejo con las lamas vencidas o una base tapizada deformada, puede arruinar por completo el soporte de cualquier colchón, por bueno que sea.

Es como ponerle los mejores neumáticos del mercado a un coche con la suspensión rota. Sencillamente, no van a funcionar bien. La base debe ser firme, estar completamente plana y en buen estado. Solo así te aseguras de que el colchón pueda ofrecer el 100 % de su capacidad ergonómica.

Asegurarte de que la base está a la altura es tan importante como la elección del propio colchón. Es el cimiento sobre el que construyes tu descanso.


En Morfeo, sabemos que cada espalda es un mundo y que la confianza es la base de todo. Por eso, además de diseñar colchones con la última tecnología para tu bienestar, te ofrecemos 100 noches de prueba para que te asegures sin ninguna prisa de que has tomado la decisión perfecta. Descubre el colchón que tu espalda lleva tiempo pidiéndote en https://www.morfeo.com y empieza a despertarte sin dolor.

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