La guía definitiva sobre medidas de camas en España y el mundo
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Dar con la cama perfecta puede parecer un lío de nombres y números: queen, matrimonio, 135, 150... La realidad es que, en España, las medidas de camas más habituales se mueven en un rango que va desde los 90 cm de ancho para las individuales hasta los 180 cm o más en las camas king size.
Conocer bien estas dimensiones es el primer paso, y el más importante, para asegurarte de que tu cama no solo cabe en la habitación, sino que de verdad te va a dar un descanso reparador.
Descifrando el mapa del descanso con las medidas de camas
Elegir cama es como comprar unos zapatos nuevos: si te quedan pequeños, te harán daño; si te quedan enormes, tropezarás. Con un colchón pasa igual. Uno demasiado justo te hará sentir atrapado, provocando que te despiertes mil veces por la noche, mientras que uno demasiado grande puede robarle todo el espacio útil a tu dormitorio, convirtiéndolo en un lugar poco funcional.

El objetivo de esta guía es darte claridad desde el minuto uno. Antes de entrar en faena con cómo medir tu habitación o las diferencias que hay con otros países, viene genial tener una chuleta a mano. Imagina esta sección como el mapa general del terreno que te orienta antes de empezar la ruta.
Entender las dimensiones estándar no es solo una cuestión de espacio. Es la base para construir un santuario de descanso a tu medida, que se adapte a tu cuerpo, a tu pareja y a tu forma de vivir.
Tabla de referencia rápida de medidas de camas en España
Para que te hagas una idea rápida, hemos preparado esta tabla con los nombres más comunes y sus medidas estándar en España. Es una guía visual muy práctica para que identifiques qué tamaño podría encajar con lo que buscas y te familiarices con los términos que verás en las tiendas.
Úsala como punto de partida. Más adelante, veremos en detalle qué implica cada una de estas medidas de camas para tu comodidad diaria, tanto si duermes solo, en pareja o si sueles tener visitas nocturnas de niños o mascotas.
| Nombre común | Dimensiones (ancho x largo) | Recomendado para |
|---|---|---|
| Individual / Twin | 90 x 190/200 cm | Niños, adolescentes o adultos en habitaciones pequeñas. |
| Cuerpo y medio | 105 x 190/200 cm | Una persona que busca más amplitud y confort. |
| Matrimonio | 135 x 190/200 cm | Parejas en espacios reducidos o una persona con mucho espacio. |
| Queen Size | 150/160 x 190/200 cm | El estándar más popular para parejas que valoran el espacio personal. |
| King Size | 180 x 190/200 cm | Parejas que buscan máxima independencia de movimiento o familias. |
| Lit présidentiel king size | 200 x 200 cm | El máximo lujo en espacio, ideal para dormitorios muy grandes. |
Recuerda que cada centímetro cuenta cuando se trata de invertir en tu bienestar. Con esta tabla ya tienes una buena base para empezar a tomar decisiones informadas.
Las medidas de cama que triunfan para dormir en pareja
Cuando toca compartir cama, elegir bien las medidas es una de esas decisiones clave que marcan la diferencia en la calidad del sueño de ambos. En España, siempre ha habido dos tamaños que han reinado en los dormitorios de pareja: la cama de matrimonio de toda la vida, la de 135x190 cm, y su sucesora más cómoda, la de 150x190 cm. A simple vista, esos 15 centímetros de diferencia pueden parecer poca cosa, pero en la práctica, te aseguro que transforman por completo cómo se vive la noche.
Piensa que cada persona tiene como una "burbuja de descanso" invisible a su alrededor. En una cama de 135 cm, esas burbujas se están solapando constantemente. Cualquier giro, cualquier cambio de postura de uno, invade sí o sí el espacio del otro. El resultado son microdespertares que, noche tras noche, van minando la calidad de tu descanso.
En cambio, al dar el salto a una cama de 150 cm, cada uno gana 7,5 cm de espacio vital. Parece un detalle, pero es justo lo que se necesita para que esas burbujas de descanso apenas se rocen. Este pequeño extra de anchura es lo que te da una mayor independencia de lechos, permitiendo que cada uno se mueva con libertad sin molestar al otro.
La clásica cama de 135 cm: ¿sigue siendo una buena opción?
La cama de 135x190 cm ha sido el estándar de matrimonio en España durante décadas, y no por casualidad: encajaba como un guante en las habitaciones de las casas más antiguas. Hoy en día, sigue siendo una alternativa totalmente válida si te encuentras en alguna de estas situaciones:
- Habitaciones con espacio justo: Si tu dormitorio no es muy grande, esta medida te permite tener una cama doble sin tener que hacer malabares para moverte o colocar otros muebles.
- Parejas a las que les encanta dormir pegados: Si disfrutáis de la cercanía y no sois de los que se molestan con cada movimiento nocturno, este tamaño puede ser más que suficiente para vosotros.
- Personas que duermen solas pero quieren espacio a lo grande: Para un solo durmiente, es una opción de lujo que te da una amplitud increíble.
Aun así, para la mayoría de las parejas, sobre todo si uno de los dos (o ambos) es de complexión grande o se mueve bastante, esos 135 cm pueden acabar quedándose un poco cortos con el tiempo.
La cama de 150 cm: el nuevo estándar de confort
La medida de 150x190 cm, a la que muchos llaman Queen Size (sobre todo en su versión de 200 cm de largo), se ha convertido en la opción favorita de las parejas de hoy en día. Y es que ha encontrado el equilibrio perfecto entre la comodidad que todos buscamos y el espacio real de los dormitorios actuales. Su popularidad no es casualidad; de hecho, en España, las medidas de 135x190 cm y 150x190 cm suman casi el 65% de las ventas totales de colchones. Este dato es un reflejo de cómo el 42% de los hogares, que son parejas, prefieren un descanso con independencia sin sacrificar el espacio de la habitación. Si te pica la curiosidad, puedes descubrir más datos sobre el mercado del descanso en España.
Elegir una cama de 150 cm es una inversión directa en noches más tranquilas. Es la diferencia entre simplemente compartir un espacio y que cada uno tenga su propio santuario de descanso, uno al lado del otro.
Pero ojo, no te olvides de que, elijas la medida que elijas, el tipo de colchón es igual de importante. Un colchón como el Hybrid Original de Morfeo está diseñado precisamente para minimizar esa transferencia de movimiento. Gracias a su combinación de muelles ensacados y viscoelástica, se adapta ergonómicamente a cada cuerpo, asegurando que, aunque compartas la cama, tu descanso sea tuyo y de nadie más.
El salto al confort superior con las camas queen y king size
Una vez que hemos repasado las medidas más habituales para parejas, es hora de subir de nivel. Nos adentramos en el terreno del máximo confort, el de las camas queen size (160x200 cm) y king size (180x200 cm o 200x200 cm). Verás que más que un simple lujo, elegir una de estas dimensiones es una inversión directa en tu salud y en cómo te sientes cada mañana.
Piensa en tu cama no solo como un mueble más, sino como tu propio santuario de descanso privado. Esa es la filosofía detrás de las medidas de cama más generosas. Te regalan un espacio donde cada uno puede moverse, estirarse a placer y encontrar su postura ideal sin molestar al otro.
Esta amplitud es un verdadero salvavidas para quienes valoran la independencia de movimientos, pero también es la solución perfecta para familias que hacen colecho o para personas muy altas que, por fin, pueden dormir a pierna suelta sin que los pies se queden fuera.
Queen size: la nueva reina del dormitorio
La cama queen size, con sus 160x200 cm, se ha coronado como la opción favorita para quienes buscan un extra de espacio sin necesidad de tener una habitación de palacio. Aunque parezca poco, esos 10 cm adicionales respecto a la cama de 150 cm marcan una diferencia abismal en la comodidad nocturna de una pareja.
Su popularidad no es casualidad. De hecho, su cuota de mercado en España ha crecido un 18% desde 2019, representando ya el 12% de las ventas totales. Este dato refleja una necesidad muy real: el 55% de los españoles que duermen acompañados quieren su propio espacio para descansar sin interrupciones.
Para una cama de estas dimensiones, un colchón que respire bien es fundamental. El modelo Altus de Morfeo, con su tecnología híbrida, es un compañero ideal. Su diseño facilita que el aire circule, ayudando a regular la temperatura corporal, un factor clave en un país como el nuestro, donde hasta un 40% de la gente reconoce dormir mal por el calor.
Una cama queen size es una declaración de intenciones: tu descanso es una prioridad. Es el equilibrio perfecto entre la intimidad compartida y esa libertad individual que necesitas para recargar las pilas de verdad.
King size: el estándar del descanso sin límites
Si tienes la suerte de contar con un dormitorio amplio, la cama king size es la máxima expresión del confort. Ya sea en su versión de 180x200 cm o en la imponente de 200x200 cm, se acabaron las restricciones de movimiento por la noche.
Esta medida es especialmente recomendable si te identificas con alguno de estos casos:
- Tienes el sueño muy ligero: Si cualquier movimiento de tu pareja te desvela, el espacio extra de una king size actúa como un amortiguador de movimientos, garantizándote un sueño mucho más profundo.
- Compartes cama con niños o mascotas: Ofrece sitio de sobra para que todos podáis acurrucaros juntos en los momentos de relax sin sentiros como en una lata de sardinas.
- Tu dormitorio principal es grande: Cuando buscas el máximo confort y tienes el espacio, estas camas son la elección natural. De hecho, son un estándar en propiedades de lujo, como puedes ver en la categoría de Master Suite que muestran algunas inmobiliarias.
Apostar por una cama king size transforma tu dormitorio en un auténtico refugio. Es una invitación a disfrutar de un espacio que es solo tuyo, promoviendo un descanso de una calidad superior. Si quieres saberlo todo sobre estas gigantes del descanso, te recomendamos leer nuestro artículo sobre las ventajas de una cama king size.
Las diferencias de medidas entre Europa y Estados Unidos
Si alguna vez has visto una película americana o has buscado inspiración para decorar tu dormitorio en Pinterest, seguro que te has topado con términos como Twin, Full, Queen o King. A primera vista, podrías pensar que son simples traducciones de nuestras medidas de toda la vida, pero la realidad es mucho más compleja. Y es la fuente de un montón de confusiones.
Entender las diferencias entre el sistema métrico que usamos aquí y el sistema imperial americano es fundamental, sobre todo si planeas comprar ropa de cama en un viaje o te animas con tiendas online de fuera. Ignorar estas variaciones es como intentar comprar unos vaqueros usando tu talla europea en Estados Unidos; lo más probable es que el resultado no sea el que esperabas.
La analogía de las tallas de ropa
La mejor manera de entender todo este lío es pensarlo como si fueran tallas de ropa. Todos sabemos que una talla M en España no siempre equivale a una M en Estados Unidos o en Asia. Cada región tiene sus propios patrones y estándares, que responden a su historia, a sus sistemas de medida y hasta a la complexión media de su gente.
Con las medidas de camas ocurre exactamente lo mismo. Un King americano no es un calco de un King europeo. Estas diferencias no son un capricho, sino el resultado de estándares industriales y culturales que han evolucionado de forma independiente a cada lado del Atlántico.
La clave es no dar por sentado que los nombres significan lo mismo en todas partes. Un "King" no es un "King" universal. La única garantía para acertar y evitarte una decepción es comprobar siempre las medidas en centímetros.
Tabla de equivalencias para no perderte
Para poner fin a toda esta confusión, hemos preparado una tabla comparativa muy visual. Con ella podrás ver de un vistazo las denominaciones más comunes en España y Europa junto a sus equivalentes más cercanos en Estados Unidos. Fíjate bien en las diferencias en centímetros, porque aunque parezcan pequeñas, son cruciales.
Tabla de equivalencias de medidas de camas entre Europa y EEUU
Una comparación directa de nombres y dimensiones para evitar errores al comprar colchones o ropa de cama internacional.
| Nombre en España/Europa | Dimensiones (cm) | Nombre equivalente en EEUU | Dimensiones (cm aprox.) |
|---|---|---|---|
| Individual / Twin | 90 x 190/200 cm | Twin | 99 x 191 cm |
| Cuerpo y medio | 105 x 190/200 cm | Twin XL | 99 x 203 cm |
| Matrimonio | 135 x 190/200 cm | Full / Double | 137 x 191 cm |
| Queen Size | 150/160 x 200 cm | Queen | 152 x 203 cm |
| King Size | 180 x 200 cm | King / Eastern King | 193 x 203 cm |
| Presidential King | 200 x 200 cm | California King | 183 x 213 cm |
Como puedes ver, un Twin americano es casi 10 cm más ancho que nuestro individual estándar. Por otro lado, un King de EE. UU. es bastante más ancho pero un poco más corto que nuestro Presidential King. El caso del California King es curioso, ya que es más estrecho pero mucho más largo, una opción genial para personas muy altas.
Tener claras estas particularidades te permitirá tomar decisiones mucho más acertadas. Si quieres profundizar en las medidas de colchones en España, tenemos una guía completa que te lo cuenta todo.
Esta infografía muestra cómo las camas Queen han ido ganando terreno, destacando su popularidad y lo bien que se adaptan a las parejas.

Los datos no mienten: las camas de tipo Queen se están consolidando como la opción favorita para las parejas que buscan el equilibrio perfecto entre espacio y confort.
Cómo medir tu habitación para que la cama encaje a la perfección
Elegir entre todas las medidas de camas que existen sin tener un mapa mental de tu dormitorio es como comprar un sofá sin saber cuánto mide la pared del salón. Un flechazo con una cama king size puede acabar en desastre cuando te das cuenta de que no puedes ni abrir la puerta del armario. Para evitar dramas, tu mejor amiga en esta misión será la cinta métrica. Es la única forma de tomar una decisión de la que no te arrepientas.

Pero ojo, medir bien no es solo tomar nota del largo y el ancho. Se trata de diseñar cómo te vas a mover por tu santuario personal. Tu habitación tiene que ser un lugar que te invite a desconectar, no una yincana de obstáculos. Así que, antes de sacar la tarjeta, vamos a asegurarnos de que esa cama soñada conviva en armonía con el resto del espacio.
El espacio vital: la regla de oro de los 60 centímetros
Piensa que alrededor de tu cama hay una especie de burbuja invisible. Ese es tu «espacio vital», la zona mínima que necesitas para moverte sin darte golpes, hacer la cama sin parecer un contorsionista y abrir los cajones con comodidad.
Los interioristas suelen recomendar dejar un pasillo de, como mínimo, 60 centímetros en los lados de la cama por los que necesites pasar. Si tienes un armario o una cómoda, esa distancia debería ser incluso un poco mayor para poder abrir las puertas de par en par sin problemas.
Dejar un espacio de circulación adecuado es tan importante como la cama misma. Una habitación funcional y despejada contribuye directamente a un descanso más tranquilo y a una mente más ordenada.
Guía práctica para medir tu dormitorio paso a paso
Para que no se te olvide nada, aquí tienes una pequeña lista de tareas. Coge papel, lápiz y la cinta métrica, que empezamos.
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Mide el espacio total disponible: Apunta el largo y el ancho de la pared donde tienes pensado poner la cama. Esto te dará las dimensiones máximas con las que puedes jugar.
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Localiza los obstáculos fijos: Fíjate bien dónde están las ventanas, los radiadores, las columnas o cualquier otro elemento que no puedas mover. Mide también la distancia desde el suelo hasta el borde de la ventana para asegurarte de que el cabecero no la tape.
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Calcula el radio de apertura de las puertas: No te olvides de la puerta de entrada a la habitación ni de las del armario. Ábrelas del todo y mide el espacio que ocupan. ¡Es un error muy común que la cama acabe chocando con ellas!
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Ten en cuenta los enchufes e interruptores: Comprueba dónde están los puntos de luz. Una cama demasiado ancha podría taparlos y complicarte la vida para cargar el móvil o encender la lámpara de la mesilla.
Cuando tengas todas las medidas, haz un pequeño croquis de la habitación. Dibuja en el centro el rectángulo con las medidas de la cama que te gusta y réstale los 60 cm de espacio vital por cada lado. ¿El resultado te deja un espacio funcional para moverte? Si es así, ¡vas por muy buen camino!
El último desafío: el acceso a tu casa
Hay un último obstáculo que a muchos se les pasa por alto: ¿cabe el colchón por las escaleras, el ascensor o los pasillos? Las medidas de camas más grandes, sobre todo los colchones king size, pueden convertirse en una verdadera pesadilla logística.
Antes de dar el «sí, quiero» definitivo a tu compra, mide el ancho de los pasillos, los giros de las escaleras y la puerta de entrada de casa. Por suerte, los colchones Morfeo se entregan enrollados en una caja, lo que facilita muchísimo el transporte y te ahorra gran parte de este dolor de cabeza.
Si después de medirlo todo sigues con dudas, no te agobies. El equipo de expertos de Morfeo está para echarte una mano. Pueden ayudarte a interpretar tus medidas y recomendarte el modelo que mejor se adapte a tu espacio y a tu forma de dormir, asegurando que tu elección sea, simplemente, perfecta.
La importancia de la base y la ropa de cama correctas
Ya lo tienes. Has encontrado el colchón de tus sueños, con las medidas perfectas para ti y tu espacio. Pero ojo, que la historia no acaba aquí.
Es como comprarte un coche deportivo y luego ponerle unos neumáticos de segunda mano; por muy bueno que sea el motor, nunca rendirá como debe. Con tu colchón pasa exactamente lo mismo: necesita los compañeros de viaje adecuados para dar lo mejor de sí. Y esos compañeros son la base y la ropa de cama.

Un colchón sin el soporte adecuado es como un edificio sin cimientos. Tarde o temprano, se acaba deformando, pierde sus propiedades y su vida útil se va a pique. Por eso, elegir la base correcta es una decisión casi tan crucial como la del propio colchón.
La base: el pilar invisible de tu descanso
Da igual si es un canapé abatible, un somier de láminas o una base tapizada. Su misión es la misma: ofrecer una superficie estable y completamente uniforme. La regla de oro es muy simple: la base debe tener exactamente las mismas medidas que el colchón.
Jamás de los jamases pongas una base más pequeña. Dejarías los bordes del colchón "volando", sin apoyo, lo que provoca deformaciones seguras y daña toda su estructura interna.
Una base compatible no solo protege la inversión que has hecho, sino que saca lo mejor de tu colchón. Por ejemplo:
- Un somier de láminas permite que el aire circule mucho mejor, algo ideal para colchones viscoelásticos que tienden a acumular más calor.
- Una base tapizada proporciona un soporte más firme y homogéneo, perfecto para que los colchones de muelles ensacados trabajen como deben.
- Un canapé abatible te da esa firmeza y, de regalo, un espacio de almacenamiento que siempre viene de perlas.
Si no quieres fallar en este punto, te lo contamos todo en nuestra guía para elegir la base de colchón ideal.
La ropa de cama que abraza tu colchón
Con el soporte ya solucionado, llega el toque final, la guinda del pastel que te envuelve cada noche. La ropa de cama no es solo un tema estético; si no ajusta bien, puede arruinarte el descanso. Y uno de los errores más típicos es comprar sábanas o fundas fijándose solo en el ancho y el largo.
El gran olvidado al elegir la ropa de cama es el grosor o altura del colchón. Una sábana bajera que no cubre por completo los laterales se saldrá constantemente, interrumpiendo tu sueño.
La mayoría de colchones de calidad para adultos se mueven entre los 25 y 30 cm de altura. Tienes que asegurarte de que la sábana bajera tenga una platabanda (la tela del lateral) lo suficientemente generosa para abrazar todo el colchón y poder remeterla unos centímetros por debajo. Así te garantizas un ajuste perfecto que no se mueva en toda la noche.
Para ponértelo fácil, en Morfeo hemos pensado en todo el conjunto. Nuestros canapés están fabricados con las medidas exactas para nuestros colchones, y nuestra ropa de cama, hecha de algodón 100 % certificado, está diseñada para ajustarse como un guante a la altura de nuestros modelos. De esta forma, te llevas una compatibilidad total, una compra coherente y, lo más importante, cero sorpresas.
Resolvemos tus dudas: preguntas frecuentes sobre medidas de camas
Ya tienes casi toda la información para dar con la cama de tus sueños, pero es normal que todavía te ronde alguna pregunta. A veces, necesitamos una respuesta directa y clara. Para eso estamos, vamos a resolver las dudas más comunes que nos encontramos para que tu decisión sea un acierto seguro.
Duermo solo, ¿qué medida de cama es mejor para mí?
Si duermes en solitario, lo más habitual es moverse entre una cama de 90x190 cm y una de 105x190 cm. La elección es bastante personal. La de 90 cm es un clásico, ideal para habitaciones juveniles o dormitorios donde cada centímetro cuenta. Cumple su función a la perfección sin comerse el espacio.
Ahora bien, si te gusta estirarte a tus anchas, la cama de 105 cm, que muchos llaman de "cuerpo y medio", es una gozada. Esos 15 cm extra marcan una diferencia enorme en comodidad y te dan esa libertad de movimiento que se agradece un montón por la noche.
Mi pareja se mueve más que los precios, ¿qué cama nos conviene?
Ah, el clásico problema del durmiente inquieto. Si compartes cama con alguien que parece que corre una maratón cada noche, tu objetivo principal tiene un nombre: independencia de lechos. Para empezar a hablar, necesitas un ancho mínimo de 150 cm. Esto ya pone una distancia prudencial que amortigua bastante el movimiento.
Pero si de verdad quieres que sus giros no te despierten, la mejor inversión es dar el salto a una queen size de 160x200 cm o, si tienes la suerte de tener un dormitorio grande, a una king size de 180x200 cm.
Cuando el movimiento de tu pareja te roba el sueño, el espacio es tu mejor aliado. Un colchón más grande, combinado con una tecnología que se trague las vibraciones —como la de los híbridos de Morfeo—, es la fórmula mágica para dormir del tirón.
¿Puedo poner un colchón de 150 cm en una base de 135 cm?
La respuesta es un no rotundo y sin matices. Es una regla de oro: la base y el colchón deben tener exactamente la misma medida. Poner un colchón en una base más pequeña es uno de los peores errores que puedes cometer con tu equipo de descanso.
Al hacerlo, los bordes del colchón se quedan "flotando", sin ningún tipo de soporte. Esto no solo lo deforma para siempre, sino que puede reventar su estructura interna, anular por completo la garantía y, lo más importante, fastidiarte la espalda y la comodidad al dormir. No lo hagas.
¿Qué altura de colchón es la más recomendable?
Para un colchón de adulto de buena calidad, busca siempre algo que esté entre los 25 y los 30 centímetros de altura. No es un capricho. Este grosor es el punto dulce que permite combinar capas de confort generosas (como la viscoelástica) con un núcleo potente que te dé un buen soporte (como los muelles ensacados).
Un colchón que mida menos de 20 cm de alto difícilmente te va a dar el aguante y la durabilidad que necesitas a largo plazo. Los modelos de Morfeo, por ejemplo, se diseñan justo en ese rango óptimo para garantizar que tu espalda esté bien cuidada noche tras noche.
En Morfeo, sabemos que cada centímetro cuenta para tu descanso. Por eso hemos creado una gama completa de colchones, bases y ropa de cama con las medidas que necesitas para construir tu refugio perfecto. Echa un vistazo a todas las opciones en https://www.morfeo.com y empieza a dormir como te mereces.